miércoles, 5 de noviembre de 2008

AMIGAS DE VERDAD

"Las puedo contar con los dedos de esta mano, y me sobran". Así he oído responder a la pregunta de ¿tienes amigas de verdad?.
En mi caso, me siento totalmente bendecida, pues por el contrario, a mí me faltan dedos para contar las amigas de verdad que tengo.
Amigas de esas que salen corriendo a auxiliarme si algo me pasa. Que se entristecen con mis lágrimas, y que se alegran con mis logros y aciertos. De esas que reímos juntas. Las que me ayudan con mis hijos si lo necesito. A las que puedo llamar a cualquier hora si tengo una emergencia. Con las que puedo pasar horas y horas hablando y siempre nos queda algo pendiente por decir (cosa que nuestros maridos no entienden). Las que me brindan su apoyo si lo necesito. Con las que comparto frivolidades y con las que comparto momentos profundamente espirituales.
Unas están lejos, otras no; algunas las veo a diario, otras más esporádicamente, pero siguen siendo las mismas, nos seguimos queriendo igual o más.
Esas amigas que con el tiempo llegan a convertirse en familia.

Las mujeres somos como una cofradía. Por eso nos reunimos para entendernos y apoyarnos, para acompañarnos y orientarnos, para reír y llorar juntas. Es algo que nos pertenece solo a nosotras.

Yo necesito a mis amigas y sé que no sería la misma si no las tuviera. En todas las épocas de mi vida ellas siempre han sido parte importante, protagonista. En todos mis recuerdos están presentes. Todas y cada una me han enseñado algo y soy mejor persona por esa causa.

A ustedes, Amigas, mi corazón completo, y las gracias eternas por ser parte de mi vida y dejarme ser parte de las suyas.

Aquí les dejo tres link sobre las AMIGAS que me encantan. En particular el de LA IMPORTANCIA DE TENER AMIGAS, es un escrito con el que me siento tan identificada y tan de acuerdo que cuando mi hija crezca voy a decirle exactamente lo mismo, para que nunca se olvide de las suyas.


Enteramente dedicado a ustedes, MIS AMIGAS


...Y VIVIERON FELICES PARA SIEMPRE! o ¿EXISTE EL PRÍNCIPE AZUL?

TODAS soñamos, y lo creímos en algún momento, que era realmente así.
Y cuando nos casamos lo hicimos convencidas de que habíamos encontrado a nuestro "Príncipe Azul". Por supuesto, que sabíamos que los príncipes azules no existen..... pero nosotras, solo nosotras, encontramos a la excepción que confirma la regla. No es cierto??

Y en muchos casos hicimos que el nuestro encajara a la fuerza con el estereotipo de príncipe que teníamos. Y así, comenzamos a verstirlo con esos ropajes hasta que, por arte de magia, se convirtió en nuestro "Príncipe Azul".

Pero, la vida de verdad no es tan glamorosa como en los cuentos, y comenzamos a descubrir poco a poco que nuestro flamante "príncipe" no es tan azul como creíamos, o como nos empeñamos desesperadamente en creer. Y allí el cuento de "... felices para siempre" comienza a dejar de funcionar bien.

El matrimonio es una disposición consciente de estar con la otra persona, pase lo que pase, para llevar adelante un proyecto de vida.
La cuestión vista así, no suena muy romántico que se diga no?. Pero es que tiene que ser una decisión consciente.
Y el amor?, dirán. Si, el amor también está ahí. Y claro, debe existir. Pero el amor como lo entiende una niña de 18 no es el amor que se necesita para sobrevivir un matrimonio.
El amor que necesita un matrimonio es el que se construye con el tiempo a partir de la DECISIÓN Y DISPOSICIÓN CONSCIENTE. Las situaciones difíciles que vivimos se convierten en eslabones fuertes y al superarlos nos unen. Por supuesto, también los momentos felices, que los hay y muchos, unen de una forma muy bonita, fuerte y placentera.
Y, solo después que logramos entender eso, nos encontramos que estamos de nuevo perdidamente enamoradas de nuestros esposos pero no porque está "buenísimo" y nos dice cosas románticas, sino porque lo vemos pasarse la noche en vela cuidándole la fiebre a nuestro hijo más pequeño; o porque después de un día agotador para ambos, friega los platos para que tú no tengas que hacerlo y cuando subes al cuarto ya te tiene preparada la cama para que te acuestes a dormir ( no a otra cosa).
De repente, poquito a poco, comienzas a quitarle cada uno de los ropajes que le pusiste antes.
Entonces te encuentras maravillada ante lo que descubres debajo, y dices con asombro: "Sí, era verdad, los príncipes azules sí existen. Y yo, encontré el mío."

domingo, 2 de noviembre de 2008

LOS VENEZOLANOS: PERSONAS CON BAJA AUTOESTIMA

Muchas veces me he preguntado, sin esperar una respuesta: ¿por qué Venezuela, este país con tantas cosas maravillosas, tanta riqueza, no está donde teóricamente debiese estar?
Yo tengo mi hipótesis. No es una cuestión de recursos. Si no, como muestra tenemos a Japón que no tiene riquezas naturales y sin embargo, es una país desarrollado y con una economía boyante.
Nuestra autoestima es demasiado baja como ciudadanos de este país. Hemos crecido pensando que todo lo que viene de afuera es mejor. Inclusive, ese es un argumento totalmente válido a la hora de vender cualquier producto: "Ese cuesta más porque es importado". Y lo aceptamos tan campantes. En otras palabras, para nosotros es una conclusión lógica que todo lo importado es mejor que lo nacional.
Si hablamos de los equipos deportivos, el comentario general es: "Noooooo vale, seguro que quedamos de últimos". Hacemos chistes inclusive.
Como mucho, y eso de 1979 para acá, nos vanagloriamos de que las mujeres de aquí se llevan todas las coronas de belleza. Pero antes no.
¿Quién se viste con franelas de la bandera nacional y le parece cool? Eso lo hicimos en los últimos años, pero propiciado por la situación de crisis política en el país y lo de las famosas marchas. Por otra parte, he visto a venezolanos con accesorios de ropa que tienen como decoración la bandera de los Estados Unidos. ¿Y eso por qué?.
A la hora de viajar, el que puede, la mayoría de las veces piensa en el extranjero, porque aqui no funciona nada.
Hagamos un ejercicio y revisemo un país latino como México. Se sienten orgullosímos de decir que son mexicanos, de sus mariachis y civilizaciones indígenas. Son fanáticos a rabiar de sus equipos deportivos y hablan de su país con orgullo. Hubo un slogan que pusieron de moda allí que decía "Si está hecho en México, bien hecho está". ¿Ven la diferencia?
Así podríamos nombrar otros como los chilenos, los argentinos.
Existe en estos países un sentido de pertenencia. En cambio, pareciera que a nosotros avergonzaran las cosas de aquí. Si nos pusieran a escoger, preferimos otro lado. Por supuesto, debo señalar que esto que comento se hace más patente en la generación a la cual pertenezco. La generación de los actuales cuarentones. ¿Será porque crecimos en la época del boom petrolero y el dinero fácil?
Yo creo que esta programación debe ser un punto a modificar en las generaciones que vienen. Hay que enseñar y repetir a todos desde muy pequeños, en forma sistematizada, lo maravilloso que es ser de aquí. Hay lograr que todos conozcamos nuestro folklore. Yo cuando pequeña bailé
el sebucán, el carite, la burriquita, los chimichimitos. ¿Ustedes creen que nuestros niños saben de eso ahora? ¿Cómo van a querer algo que no conocen? Hay que conocer y aprender sobre las personas maravillosas que han nacido aquí. Todas estos elementos nos generan sentimiento de pertenencia, arraigo, de amor .
Es un proceso lento, porque es de siembra para luego esperar la cosecha; pero estoy convencida de que es indispensable para la evolución de cualquier país.
Ya está visto, el país lo hacen sus hombres y mujeres; no sus riquezas.