Mostrando entradas con la etiqueta ángel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ángel. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de marzo de 2009

ANGELES EN EL CAMINO

Yo creo en los ángeles.
Sí, existen y están por todas partes. Por supuesto, no son seres con alas blancas y con una lira entonando cantos gregorianos, flotando en el aire y con halo de santos. Pero se aparecen junto a nosotros justo cuando los necesitamos, aún cuando a veces no nos damos cuenta de que realmente los estamos necesitando. Y llegan en el momento preciso para sujetarte cuando te vas a caer, o quitar algún obstàculo en tu camino para que puedas pasar. Esa persona que conociste "por pura casualidad" en la cola para pagar el teléfono justamente el día que andabas tan desanimado, y su conversación ayudó a que te dieras cuenta que tu situación no es tan grave o quizás estás exagerando tus problemas.... ése fue tu ángel.
La cosas no suceden "por pura casualidad". Y esas situaciones cotidianas, rutinarias suceden a cada rato. A veces con cosas tan triviales que no las notamos.
Todos hemos sido ángeles en algún momento. Todos hemos sido vehículo para ayudar a alguien, alegrarle el momento a un desconocido quizás, socorrer a otro sin enterarnos.
Yo trato de detenerme a observar los àngeles que aparecen en mi camino. Y con el tiempo cada vez siento que los puedo ir identificando mejor.
El miércoles pasado estuve con uno de mis ángeles. Algo que no puedo explicar simplemente me llevó a buscarla. Y lo más hermoso es que ella me estaba esperando. Me dijo: "Te estaba preparando un café para que lo tomemos juntas", sin ninguna sorpresa por verme. Aún cuando teníamos mucho tiempo sin vernos, a pesar de querernos tanto.
Pasamos alrededor de dos horas conversando, o mejor dicho, disfrutando mutuamente de nuestra compañía hasta que nuestros deberes nos obligaron a despedirnos.
Es difícil explicar lo que voy a decir desde el instante en que salí de su casa hasta este momento tengo una sensación de bienestar y felicidad sosegada que hace muchísimo tiempo no experimentaba. Es como si simplemente estuviera feliz y agradecida a Dios por la vida que tengo, llena de fé y absolutamente bendecida.
Confieso que aún cuando me he sentido bien desde hace tiempo, desde ese día de reencuentro me siento como hace mucho tiempo no lo había hecho. Justo como el tiempo en el que nos conocimos.
A eso me refiero. Los ángeles somos simplemente personas que sin planearlo servimos de instrumentos de Dios para servir a otros y dar amor.

¡Bendigo a todos los ángeles que se han cruzado en mi camino!